La elección entre corona parcial y corona completa depende de varios factores. El objetivo siempre es: conservar la mayor cantidad posible de sustancia dental sana y ofrecer la protección necesaria.
Una corona parcial es la elección correcta cuando:
- Existe suficiente sustancia dental sana (al menos 1–2 paredes dentales estables)
- El defecto es demasiado grande para un inlay, pero no afecta a todo el diente
- El diente está vital (vivo) y se puede aplicar la técnica adhesiva
- Se desea la máxima conservación de sustancia
Una corona completa es más adecuada cuando:
- Se conserva menos del 50 % de la sustancia dental
- El diente ha sido endodonciado y, por tanto, es más frágil
- Existe una fuerte carga masticatoria o bruxismo y es necesaria una protección completa
- Las paredes dentales restantes son demasiado delgadas o propensas a fracturarse
Piense en un espectro: Inlay → Onlay → Corona parcial → Corona completa. Cuanto mayor sea el defecto, más cobertura es necesaria. En nuestra consulta siempre elegimos la restauración más mínimamente invasiva que sea funcional y segura a largo plazo. Esto significa: cuando una corona parcial es suficiente, no colocamos una corona completa.
