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Odontología infantil — Su hijo en buenas manos

Como consulta dental familiar en Múnich-Oberföhring, tratamos a pacientes de todas las edades bajo un mismo techo — desde niños en edad escolar y adolescentes hasta padres y abuelos. Esto no es una concesión, sino una verdadera ventaja: cuando los niños conocen al mismo dentista que sus padres, experimentan la visita dental como una parte normal y habitual de la vida familiar — y no como una situación excepcional aterradora. La odontología infantil en Múnich no tiene por qué significar acudir a una consulta puramente pediátrica; a menudo, la continuidad de una clínica de confianza es el factor más importante para que los niños se sientan relajados.

Nuestra consulta está orientada a niños en edad escolar a partir de seis años y adolescentes. A esta edad comienzan a crecer los primeros dientes permanentes — los llamados molares de los seis años, los grandes molares que aparecen detrás de los dientes de leche sin que se caiga ninguno previamente. Muchos padres se dan cuenta de estos dientes tarde — de ahí la importancia de visitas regulares al dentista desde este momento. Nos tomamos el tiempo que su hijo necesita: sin presión, sin prisas, sin estrés. Nuestro equipo tiene experiencia en el trato con niños y recibe a cada pequeño paciente con paciencia, humor e interés genuino. Si su hijo viene con miedo, eso no es un problema para nosotros — conocemos técnicas probadas para construir confianza paso a paso.

Muchas familias se preguntan si es mejor acudir a una consulta especializada en odontología infantil o quedarse con su dentista familiar habitual. Nuestra respuesta: la familiaridad con el dentista, el equipo y las instalaciones suele ser más valiosa para los niños que un entorno especializado exclusivamente pediátrico. Su hijo ve que mamá y papá también se tratan aquí — eso genera confianza. Y cuando su hijo sea adulto, no tendrá que cambiar de consulta. Esta continuidad es un factor a menudo subestimado para mantener una actitud positiva hacia la salud dental a lo largo de toda la vida. Nos alegra ser su dentista familiar en Múnich — para todas las generaciones.

¿A qué edad ir al dentista? — Entender el desarrollo dental

El desarrollo dental de su hijo transcurre en fases claramente definidas — y cada fase plantea distintas exigencias al cuidado dental y a la atención odontológica. A partir de los seis años aproximadamente erupcionan los primeros dientes permanentes: los llamados molares de los seis años, los grandes molares que aparecen detrás de los dientes de leche sin que previamente se caiga ninguno de leche. Muchos padres reparan en estos dientes tarde — por eso es especialmente importante realizar visitas periódicas al dentista desde ese momento.

De seis a doce años aproximadamente, los niños se encuentran en la denominada fase de dentición mixta: dientes de leche y dientes permanentes coexisten en la boca. Esta fase es especialmente apasionante desde el punto de vista odontológico — y especialmente importante. Los nuevos molares permanentes tienen fosas profundas (surcos) y aún no están completamente mineralizados cuando erupcionan, lo que los hace especialmente susceptibles a la caries. Además, la disposición de los dientes cambia constantemente, lo que dificulta la higiene bucal en casa. Los padres deben prestar especial atención en esta fase a que los dientes permanentes se cepillen correctamente — y que el niño reciba ayuda para ello.

A partir de aproximadamente doce años, todos los dientes permanentes (a excepción de las muelas del juicio) ya están presentes. Ahora se trata de consolidar los hábitos de higiene adquiridos en la infancia y motivar a los adolescentes para el cuidado dental autónomo. Lo que los padres deben tener en cuenta en cada fase: se recomienda un mínimo de dos visitas al dentista al año para los niños — con mayor frecuencia si el riesgo de caries es elevado. Los controles periódicos nos permiten detectar problemas de forma temprana, antes de que sean necesarios tratamientos costosos o complejos.

La primera visita al dentista — Cómo preparar a su hijo

La primera visita a nuestra consulta sienta las bases de una relación positiva y duradera de su hijo con la odontología. Por eso nos tomamos especialmente tiempo para esta cita. En el primer encuentro, el protagonismo no lo tiene el tratamiento, sino el proceso de familiarización: mostramos a su hijo las instalaciones de la consulta, explicamos de manera lúdica para qué sirve cada instrumento y le damos la oportunidad de ir descubriendo a su propio ritmo — sin presión, sin prisas.

Trabajamos con la contrastada técnica Tell-Show-Do: primero explicamos de manera adecuada a la edad lo que vamos a hacer (Tell / Decir). Luego lo mostramos — por ejemplo, en la uña del dedo o en un modelo (Show / Mostrar). Solo entonces llevamos a cabo la acción en sí (Do / Hacer). Este método elimina el miedo de los niños a lo desconocido y les da la sensación de entender y controlar la situación. Usted como padre o madre también desempeña un papel importante: por favor, no cuente a su hijo nada aterrador sobre el dentista antes de la visita — nada de historias de terror, ninguna advertencia sobre inyecciones. En su lugar, hable con curiosidad y positividad: «Vamos a echarle un vistazo a tus dientes.» Con eso es suficiente.

Traiga el animal de peluche o juguete favorito de su hijo — un objeto familiar puede hacer maravillas en situaciones nuevas. Reserve tiempo suficiente y venga, si es posible, cuando su hijo esté descansado y no tenga hambre. Si en la primera visita fuera necesario algún tratamiento urgente, se lo comunicaremos de antemano y solo iremos tan lejos como el niño lo permita. Nuestro objetivo: que su hijo salga de nuestra consulta con una sonrisa — y que vuelva encantado la próxima vez.

Nuestros servicios para niños — Profilaxis individual (IP 1–5)

La profilaxis individual (IP) es el núcleo de la prevención dental infantil en Alemania. Los niños y adolescentes entre 6 y 17 años tienen derecho a esta exhaustiva prestación de profilaxis — dos veces al año, cubierta íntegramente por el seguro médico público (GKV). En nuestra consulta llevamos a cabo todas las prestaciones IP con esmero y adaptadas al niño. Puede obtener más información sobre nuestra profilaxis general.

IP 1: Determinación del estado de higiene bucal

En el IP 1 determinamos el estado de higiene bucal de su hijo. Con soluciones reveladoras especiales (reveladores de placa) se hacen visibles los depósitos bacterianos que han quedado después del cepillado habitual. El resultado nos muestra a nosotros y a su hijo de forma concreta en qué áreas todavía es necesario mejorar — no como una reprimenda, sino como punto de partida para un asesoramiento específico.

IP 2: Fluorización con barniz o gel

En el IP 2 aplicamos un barniz de flúor de alta concentración sobre las superficies dentales. El flúor fortalece el esmalte dental y lo hace más resistente a la caries. La aplicación dura solo unos pocos minutos y es completamente indolora. Especialmente para los niños con dientes recién erupcionados y aún no completamente mineralizados, la fluorización profesional periódica es especialmente valiosa.

IP 3: Motivación e instrucción en higiene bucal

El IP 3 es el entrenamiento práctico de cepillado: nuestro equipo muestra a su hijo — y a usted — la técnica de cepillado correcta, adecuada a la edad y a la situación dental actual. Recomendamos cepillos y pastas dentales apropiados y explicamos cómo pueden utilizarse de forma eficaz el hilo dental o los cepillos interdentales. Los niños que entienden por qué y cómo cepillarse correctamente lo hacen mejor de manera sostenida — esto lo demuestran todos los estudios sobre la profilaxis infantil.

IP 4: Sellado de fisuras de los molares libres de caries

En el IP 4 sellamos las superficies oclusales de los molares permanentes libres de caries con un plástico de baja viscosidad. Las fosas profundas (surcos y grietas) en las superficies oclusales son un lugar predilecto para las bacterias cariogénicas, ya que el cepillo dental apenas puede alcanzarlas. El sellado cierra estos nichos antes de que pueda desarrollarse la caries. El GKV cubre los costes del sellado de los molares 6 y 7. Más información en sellado dental.

IP 5: Registro de control tras las medidas de profilaxis

En el IP 5 comprobamos el éxito de las medidas de profilaxis realizadas. ¿Ha mejorado la higiene bucal? ¿Se mantienen los sellados? ¿Hay nuevas zonas problemáticas? Este registro final es el punto de partida para el siguiente ciclo de profilaxis y nos permite una atención continua e individualmente adaptada a su hijo.

Sellado de fisuras — Protección para los nuevos molares

El sellado de fisuras es una de las medidas preventivas más eficaces en odontología infantil. Los nuevos molares permanentes son especialmente vulnerables inmediatamente después de su erupción: su esmalte aún no está completamente mineralizado y sus profundas ranuras oclusales — las llamadas fisuras — apenas pueden limpiarse completamente con el cepillo de dientes. Los estudios demuestran que más del 80 por ciento de toda la caries en niños y adolescentes se origina exactamente en estas superficies oclusales.

La aplicación es sencilla y completamente indolora: primero se limpia y seca a fondo la superficie oclusal. A continuación se aplica brevemente un gel especial para grabar la superficie (grabado ácido) con el fin de garantizar una adhesión óptima. Luego aplicamos el plástico sellador de baja viscosidad, que fluye hacia todas las fisuras, y lo endurecemos con una lámpara de luz azul. Todo el proceso dura solo unos minutos por diente y no requiere ni fresa ni anestesia.

Un sellado de fisuras bien aplicado dura entre 5 y 10 años — a menudo más. Revisamos los sellados en cada visita rutinaria y los renovamos cuando es necesario. El seguro médico público cubre íntegramente los costes del sellado de los molares permanentes 6 y 7. Para los premolares (pequeños molares) también recomendamos el sellado en caso de riesgo elevado de caries — en este caso se aplica un pequeño copago. Puede encontrar más información en nuestra página sobre sellado dental.

Caries en niños — Detectar, tratar, prevenir

La caries es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia — y aun así es casi 100 por ciento evitable. Señales tempranas que los padres deben conocer: manchas blancas y calcáreas en los dientes (descalcificaciones), decoloraciones marrones o negras, y quejas de dolor dental al comer dulces o beber cosas frías. Cuanto antes detectemos la caries, menos invasivo podrá ser el tratamiento — a veces en una fase inicial basta con una fluorización intensiva sin necesidad de usar el torno.

Los niños son más susceptibles a la caries que los adultos por varias razones: su esmalte dental es más delgado y menos resistente, las fisuras de las superficies oclusales son más profundas, y la higiene bucal — comprensiblemente — aún no es tan fiable como en los adultos. A esto se suman las meriendas frecuentes y las bebidas azucaradas, que proporcionan alimento continuo a las bacterias cariogénicas. Estaremos encantados de asesorarle a usted y a su hijo sobre los factores de riesgo individuales y de ayudarles a organizar una rutina diaria con bajo riesgo de caries.

Cuando es necesario un tratamiento de caries, utilizamos en los niños exclusivamente obturaciones de composite de color dental — sin amalgama. El composite es estético, conservador con el tejido dental y biocompatible. Trabajamos de la manera más suave y adaptada al niño posible: pequeñas cantidades de anestesia local, sesiones cortas, muchos descansos. Puede informarse sobre nuestro enfoque en la tratamiento de caries en la página correspondiente.

¿Miedo al dentista? — Así ayudamos a su hijo

El miedo al dentista en los niños está muy extendido — y es absolutamente comprensible. Nuevos sonidos, olores desconocidos, personas ajenas que se acercan a la boca: todo eso puede resultar abrumador para un niño. En nuestra consulta abordamos ese miedo exclusivamente con métodos conductuales contrastados — sin sedación, sin gas hilarante. Nuestro objetivo no es evitar el miedo, sino construir una confianza genuina junto a su hijo, paso a paso.

Nuestra herramienta más importante es la técnica Tell-Show-Do: explicamos cada paso de antemano en un lenguaje adecuado a la edad, lo mostramos de forma inofensiva (por ejemplo, en un modelo o en la propia uña) y solo entonces lo llevamos a cabo. Así su hijo sabe siempre lo que viene a continuación — lo desconocido, que alimenta el miedo, se va disipando progresivamente. Mantenemos las citas con niños miedosos deliberadamente cortas: mejor varias sesiones pequeñas que una larga que desborde al niño. En cualquier momento se hacen pausas — a petición del niño, cuando lo necesite.

El refuerzo positivo es otro pilar fundamental: elogiamos de forma constante lo que el niño ha hecho bien y hacemos hincapié en el progreso. Después de la cita hay un pequeño detalle como símbolo de valentía — no un caramelo, por supuesto, sino un adhesivo o un pequeño juguete de nuestra caja de trofeos. Usted como padre o madre también es un factor decisivo: manténgase tranquilo, positivo y relajado — los niños perciben muy bien el estado de ánimo de sus padres. Puede permanecer durante el tratamiento si eso tranquiliza a su hijo. Juntos encontraremos el camino adecuado para su hijo.

Alimentación saludable para los dientes de los niños

El azúcar es el principal enemigo de los dientes sanos de los niños — pero no solo el azúcar evidente de las golosinas o el chocolate. El azúcar oculto es el verdadero problema en la vida cotidiana infantil: los zumos de fruta y los smoothies contienen a menudo más azúcar por vaso que una cola. La fruta desecada — frecuentemente considerada por los padres como aperitivo saludable — se pega a los dientes y proporciona azúcar concentrado durante horas. El kétchup, los cereales de desayuno, los yogures de frutas y las salsas preparadas son otras fuentes de azúcar que muchas familias subestiman. Recomendamos: leer las etiquetas y, si es posible, pasarse a productos sin azúcar añadido.

Sin embargo, aún más importante que la cantidad de azúcar es la frecuencia de la ingesta. Las bacterias cariogénicas producen ácido cada vez que reciben azúcar — que luego ataca el esmalte dental. La boca necesita unos 30–45 minutos tras cada comida para neutralizar el pH. Quien picotea algo dulce cada dos horas mantiene sus dientes permanentemente bajo ataque ácido. La recomendación: tres comidas principales, como máximo uno o dos aperitivos pequeños — y entre medias solo beber agua o infusiones sin azúcar.

Alternativas favorables para los dientes en la vida cotidiana infantil: verdura cruda (zanahorias, pepino, pimiento), queso (eleva el pH en la boca), frutos secos y, por supuesto, agua como bebida principal. Especialmente para los adolescentes, las bebidas energéticas y deportivas son un tema importante: estos productos contienen no solo mucho azúcar, sino también ácidos (ácido fosfórico, ácido cítrico) que atacan directamente el esmalte dental — incluso cuando se anuncian como «sin azúcar». Estaremos encantados de asesorar a sus hijos y adolescentes sobre este tema de forma adecuada a su edad — sin prohibiciones, pero con información clara.

Protector bucal deportivo para niños activos

Las lesiones dentales relacionadas con el deporte son alarmantemente frecuentes en niños y adolescentes — y la mayoría serían evitables con un simple protector bucal. Los deportes de contacto como las artes marciales, la lucha, el hockey o el rugby ya exigen un protector bucal de forma obligatoria en muchos clubs. Pero también en deportes sin contacto físico directo — ciclismo, patinaje en línea, skateboard, equitación, escalada e incluso fútbol — un protector bucal protege eficazmente frente a lesiones dentales por caídas o colisiones imprevistas. Un diente permanente perdido por un accidente deportivo es un daño con consecuencias para el resto de la vida.

En nuestra consulta fabricamos protectores bucales deportivos personalizados. Para ello tomamos una impresión de los dientes de su hijo y encargamos un protector bucal a medida en el laboratorio. Un protector bucal personalizado se ajusta a la perfección, apenas dificulta la respiración y por eso se usa de verdad — esa es su ventaja decisiva frente a los económicos productos boil-and-bite de las tiendas de deporte, que los niños suelen dejar de llevar rápidamente porque les molestan, se deforman o restringen demasiado el habla. Para los niños en crecimiento recomendamos una revisión y, si es necesario, una renovación cada uno o dos años.

Los costes de un protector bucal deportivo individual ascienden por lo general a 50 a 100 euros. Esta prestación no es una cobertura del seguro médico público y normalmente el GKV no la reembolsa — aunque algunos seguros complementarios privados asumen los costes de forma parcial. Consúltenos: le asesoramos sobre las posibilidades y elaboramos con gusto un presupuesto individual para su hijo.

Costos y cobertura del seguro para odontología infantil

Una gran ventaja de la odontología infantil en Alemania: los seguros médicos públicos cubren íntegramente para los niños y adolescentes entre 6 y 17 años un amplio abanico de prestaciones de prevención y tratamiento. No hay copago para las medidas más importantes — siempre que el tratamiento se realice en un dentista colaborador del sistema público (Kassenzahnarzt). A continuación ofrecemos un resumen:

Prestación ¿Cobertura GKV (seguro público)? Copago
Revisión de control (semestral) Sí — íntegra 0 EUR
IP 1–5 Profilaxis individual Sí — íntegra (6–17 años, 2× al año) 0 EUR
Sellado de fisuras molares 6 y 7 Sí — íntegra 0 EUR
Radiografías (por necesidad médica) Sí — íntegra 0 EUR
Tratamiento de obturaciones (cobertura básica) Sí (composite para dientes anteriores, sustituto de amalgama para niños) 0 EUR (material GKV)
Sellado de fisuras premolares No — privado 25–50 EUR por diente
Protector bucal deportivo (individual) No — privado 50–100 EUR
Profilaxis ampliada (p. ej. Air-Flow, PZR) No — privado 40–80 EUR

Un consejo importante: lleve para su hijo el cuaderno de bonificaciones (Bonusheft / cuaderno dental de seguimiento). Cuando se documentan regularmente las citas de control semestrales, los niños recibirán de adultos mayores subvenciones del seguro médico para prótesis dentales. El cuaderno de bonificaciones vale la pena — y con gusto le recordaremos que lo traiga.

¿A partir de qué edad debería mi hijo ir regularmente al dentista?
Recomendamos llevar a los niños a la consulta dental a partir de los seis años de forma regular — cuando erupcionan los primeros dientes permanentes (los molares de los seis años). A partir de ese momento, los niños tienen derecho a la profilaxis individual semestral (IP 1–5) del seguro médico público. Las visitas anteriores son siempre posibles para familiarizar al niño con la consulta.
¿Con qué frecuencia debería venir mi hijo a revisión?
La recomendación es: dos veces al año, es decir, cada seis meses. Ese es también el ritmo con el que el seguro médico público cubre las prestaciones IP (profilaxis individual) para niños y adolescentes entre 6 y 17 años. En caso de riesgo elevado de caries — por ejemplo, tras un tratamiento de caries o con higiene bucal deficiente — también puede ser conveniente un ciclo de control trimestral.
¿Qué ocurre en la primera visita al dentista?
En la primera visita, el protagonismo lo tiene el proceso de conocerse, no el tratamiento. Mostramos a su hijo la consulta, los instrumentos y explicamos todo en un lenguaje adecuado a su edad. Se realiza un suave examen de los dientes — si el niño colabora. Solo cuando se haya establecido la confianza, iremos introduciendo gradualmente en visitas posteriores todas las medidas profilácticas y diagnósticas.
¿El seguro cubre los costes?
Sí — para niños y adolescentes entre 6 y 17 años, el seguro médico público (GKV) cubre íntegramente los costes de la revisión de control semestral, la profilaxis individual (IP 1–5) y el sellado de fisuras de los molares permanentes 6 y 7. Los niños con seguro privado suelen recibir un reembolso completo de todas las prestaciones de profilaxis. Solo algunas prestaciones adicionales como el protector bucal deportivo o el sellado de premolares se facturan de forma privada.
¿Qué son las prestaciones IP y quién tiene derecho a ellas?
IP significa profilaxis individual — un paquete de prevención regulado por ley para niños y adolescentes. Incluye la determinación del estado de higiene bucal (IP 1), la fluorización (IP 2), el entrenamiento de cepillado (IP 3), el sellado de fisuras (IP 4) y un registro de control (IP 5). Tienen derecho a ello todos los niños y adolescentes asegurados en el sistema público entre 6 y 17 años — dos veces al año, sin copago.
¿Merece la pena el sellado de fisuras?
Sí, el sellado de fisuras es una de las medidas preventivas más eficaces en odontología infantil. Las profundas ranuras (fisuras) en las superficies oclusales de los molares son responsables de más del 80 por ciento de la caries en niños, ya que el cepillo dental apenas puede alcanzarlas. Un sellado protege estas zonas de forma eficaz y dura generalmente entre 5 y 10 años. El GKV cubre íntegramente los costes del sellado de los molares 6 y 7.
¿Qué hacer si mi hijo tiene miedo al dentista?
El miedo al dentista es muy frecuente en los niños y absolutamente normal. Lo abordamos con paciencia, la contrastada técnica Tell-Show-Do y citas cortas con un enfoque positivo. Por favor, hable de forma positiva sobre la visita al dentista de antemano — nada de historias de terror ni advertencias sobre inyecciones. Traiga el juguete favorito de su hijo y tenga en cuenta que la primera visita puede transcurrir tranquilamente y sin tratamiento. Eso no es un retroceso, sino un primer paso importante.
¿Usáis amalgama en niños?
No — en niños y adolescentes no utilizamos amalgama en ningún caso. Todas las obturaciones se realizan con composite del color del diente (plástico). El composite es estéticamente imperceptible, conservador con el tejido dental y biocompatible. Desde 2025, la amalgama en Alemania está permitida solo en casos excepcionales.
¿Qué hacer ante un diente roto (accidente)?
Ante un diente permanente roto, cada minuto cuenta. Conserve el fragmento roto en frío y húmedo — preferiblemente en leche, en una caja de rescate dental o bajo la lengua del niño (si ya tiene la edad suficiente). Llámenos de inmediato — reservaremos una cita de urgencia. No limpie el fragmento dental y tóquelo solo por el borde cortante, no por la raíz.
¿A partir de qué edad debería mi hijo cepillarse solo?
Hay que acostumbrar a los niños pronto al cepillado autónomo — pero los padres deben supervisar el cepillado al menos hasta los ocho años y repasar si es necesario. La motricidad fina necesaria para una limpieza exhaustiva de todas las superficies dentales no se desarrolla suficientemente hasta esa edad. Una buena regla general: cuando el niño sabe escribir solo con seguridad, también puede cepillarse solo — pero la supervisión siempre vale la pena.
¿Cuánto daño hacen realmente los dulces?
No es la cantidad, sino la frecuencia lo que determina el riesgo de caries. Un trozo de chocolate después de la comida es considerablemente menos dañino que ir comiendo golosinas a lo largo de todo el día. Lo decisivo es que la boca tenga tiempo de recuperarse tras la ingesta de azúcar — lo que tarda entre 30 y 45 minutos. Tres comidas y uno o dos aperitivos al día, y entre medias solo agua: esa es la fórmula más sencilla para unos dientes infantiles sanos.
¿Necesita mi hijo un protector bucal deportivo?
En todos los deportes con riesgo de caídas o contacto físico recomendamos un protector bucal: artes marciales, hockey, equitación, patinaje en línea, escalada, fútbol, ciclismo y muchos más. Un protector bucal personalizado de nuestra consulta se ajusta perfectamente, apenas dificulta la respiración y por eso se lleva de forma fiable — a diferencia de los productos boil-and-bite de las tiendas de deporte. Los costes son de aproximadamente 50–100 euros y normalmente se facturan de forma privada.
¿Qué son los dientes de tiza (MIH)?
MIH (Hipomineralización Incisivo-Molar) — coloquialmente llamados «dientes de tiza» — es un trastorno del desarrollo del esmalte en el que los dientes afectados son blandos, porosos y susceptibles a la caries. Se manifiestan como manchas blanquecinas, amarillentas o parduscas en los primeros molares permanentes y/o en los incisivos. La MIH es más frecuente de lo que muchos creen — aproximadamente uno de cada seis o siete niños está afectado. Detectamos la MIH en el control rutinario y podemos contribuir mucho a la estabilización de los dientes afectados con fluorización específica, sellados y controles frecuentes.
¿También tratáis a los padres?
Sí — ese es el núcleo de nuestro concepto como consulta dental familiar. Tratamos a todos los miembros de la familia bajo un mismo techo: niños a partir de 6 años, adolescentes, adultos y personas mayores. Así, padres e hijos pueden muchas veces coincidir en las citas, y los niños experimentan de forma completamente natural que la visita al dentista es normal y habitual para toda la familia.
¿Ofrecéis citas en inglés?
Sí. English-speaking patients are warmly welcome. La Dra. Dickel y su equipo hablan inglés y pueden llevar a cabo tanto el tratamiento como todas las explicaciones en inglés. Para las familias internacionales que viven en Múnich, nuestra consulta es un buen punto de referencia — para niños y adultos por igual.
  • 2013 Habilitación como dentista — LMU München
  • 2018 Programa de formación en implantología — Deutsche Gesellschaft für Implantologie (DGI)
  • 2020 Formación continua en odontología infantil — Bayerische Landeszahnärztekammer
  • 2019 Apertura de consulta en Múnich-Oberföhring — Oberföhringer Straße 183a